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viernes, 5 de marzo de 2010

Quiénes son los favoritos para ganar el Oscar

Como en todos los grandes eventos, las apuestas están a la orden del día. Enterate quienes son los favoritos del público en la entrega más importante del mundo del cine.


Jeff Bridges y Sandra Bullock son, según los apostadores, quienes se llevarán este año el Oscar a Mejor Actor y Mejor Actriz por "Corazón loco", de Scott Cooper, y "Un sueño posible", de John Lee Hancock, respectivamente. Entre quienes persiguen también la dorada estatuilla no hay nenes de pecho, por lo menos en cuatro casos: George Clooney lo hace por "Amor sin escalas", Meryl Streep por "Julia & Julia", Colin Firth por "Sólo un hombre" y Morgan Freeman por "Invictus".

Es cierto, Carey Mulligan, candidata por "Enseñanza de vida", y Gabourey Sidibe, por "Preciosa", no tienen las horas de vuelo de esas estrellas ni cumplen con ciertos parámetros físicos que le agradan a Hollywood, pero nunca se sabe.


Jeff Bridges: estuvo a las puertas del Oscar en 1972 por "La última película", en 1975 por "Especialista en el crimen", en 1985 por "Starman, el hombre de las estrellas", y en 2001 por "La conspiración", pero se fue con la sonrisa forzada.


Tuvo otras interpretaciones interesantes que sin embargo no conmovieron a la Academia: "Ciudad dorada" (1971), de John Ford, "Rancho De Luxe" (1975), de Frank Perry, y hasta la enorme (por su tamaño) y olvidada "King Kong" (1976), producida por Dino De Laurentiis.


Ya más maduro se lo vio en "La puerta del cielo" (1980), enorme fracaso de Michael Cimino, "Tucker, el hombre y su sueño" (1988), de Francis Ford Coppola (1989), "Los fabulosos Baker boys" junto a su hermano Beau y la infartante Michelle Pfeiffer, y "El gran Lebowski" (1998), de Joel Coen.


En "Crazy Heart" el actor interpreta a un cantante de música country que parece estar en las últimas después de muchos años de bohemia, drogas y alcohol, cuyo encuentro con una periodista (Maggie Gyllenhaal) le devuelve ciertas esperanzas de vida.


Sandra Bullock es la primera vez que es candidata al Oscar en cualquier categoría, pero parece que en la historia de "Un sueño posible" hay los suficientes elementos melodramáticos como para convencer a Hollywood de que Sandra es una gran actriz.


"Un sueño posible", en la que la morocha Bullock aparece totalmente rubia, trata sobre un adolescente negro, gigantesco y desamparado al que el personaje lleva a su casa y lo integra sin problemas a su familia como ejemplo de lo amplia que es la sociedad estadounidense.


Sandra comenzó a hacerse conocer con películas de acción -"El demoledor" (1993) y "Máxima velocidad" (1994)- como ladera de Sylvester Stallone y Keanu Reeves, respectivamente, y luego intentó convencer en cosas románticas o más o menos como "Hechizo de amor" (1998), "28 días" y "Miss Simpatía" (ambas de 2000).


Significativamente fue la protagonista de "La casa del lago" (2006), una historia romántica con visos fantasmagóricos, dirigida por el argentino Alejandro Agresti, alejado de las cámaras desde entonces.


George Clooney (candidato por "Amor sin escalas"): es un actor que genera una rara atracción: las mujeres lo admiran por su apostura y los hombres por su perfil "progre", dos elementos que conjugados dan una imagen tan positiva que hace olvidar los chimentos que ponen en duda su virilidad.


A los 48 años, el sobrino de la famosa cantante Rosemary Clooney famoso por sus frases inteligentes y la facilidad con que cambia el sentido de los reportajes, tiene su prestigio como director de "Confesiones de una mente peligrosa" (2002) y "Buenas noches y buena suerte" (2005).


Esas inquietudes pudieron ser solventadas con la amplia exposición del intérprete en festivales y tapas de revistas y, por supuesto, a las jugosas ganancias que le reportó actuar en filmes como "Batman y Robin" o "La gran estafa" y sus secuelas.


En "Up in the Air" (Amor sin escalas) es un excéntrico especialista en despedir empleados en las grandes empresas, cuya finalidad es obtener 10 millones de millas viajadas en avión y las ventajas que ello acarrea.


Meryl Streep: candidata a mejor actriz por "Julia & Julia", ha tenido 16 nominaciones y ganó dos lejanas estatuillas: en 1980 por "Kramer vs. Kramer" y en 1983 por "La decisión de Sophie", pero fueron desestimadas sus actuaciones en "Africa mía" (1985), "Los puentes de Madison" (1986) y "La duda" (2009), entre otras.


Lo curioso es que el papel de Julia Child que cumple en la película de Nora Ephron no fue ni el más aplaudido ni el más valorado, como sí pasó con su personaje de "El diablo viste a la moda" (2006), que al final fue desestimado por la Academia.


Aquí es una mujer apocada que recurre a la cocina para poder sobrevivir en un medio desconocido y mediocre, que al reproducir recetas aprendidas en París se termina de convertir en una cocinera de renombre capaz de legar sus conocimientos a otras personas.


Es posible que Meryl no gane esta vez el Oscar, aunque curiosamente no es su culpa sino del filme, que a la crítica y a los espectadores resultó empalagoso y al mismo tiempo soso, como un pastel que no logró su adecuado punto de cocción.

Colin Firth: Nominado por "Sólo un hombre" (A Single Man), fue conocido en estas playas por "Historia de una traición" (1984), de Marek Kanievska, historia de estudiantes homosexuales en la Inglaterra victoriana, y luego sedujo a Annette Benning y otras damas en "Valmont" (1989), de Milos Forman.

Es desde entonces un típico galán inglés bastante alejado del tono tenue y juguetón de un Hugh Grant, a quien disputó el amor de Renée Zellweger en "El diario de Bridget Jones" (2001), cuidadoso de sus composiciones, como se vio también en la electrónica "Los fantasmas de Scrooge" (2009), de Robert Zemeckis.

El papel que puede llevarlo al Oscar es el de un profesor gay atormentado por la muerte de su pareja, angustia que disimula con su atuendo tan formal y sus anteojos de aros oscuros, que sin embargo dejan traslucir una mirada de enorme tristeza.

"Es una historia sobre el aislamiento y la angustia de amar a alguien que ya no está -dijo el actor a un diario de Los Angeles-. Es un sentimiento universal, no importa la orientación sexual. El amor es el amor".

Morgan Freeman: el papel de Nelson Mandela parece haberle venido como anillo al dedo en "Invictus", dirigida por Clint Eastwood, para lo cual el personaje se volvió una obsesión para él: devoró durante semanas toda clase de películas, grabaciones y fotografías del líder africano y así pudo apoderarse de su alma.

Dijo: "Yo no quiero actuar de Mandela, quiero ser Mandela", porque sólo de ese modo podría transmitir al público el carisma del preso político que se rebeló contra el "Apartheid" y finalmente termina en el sillón presidencial de su país.

Actor afroamericano que cumplió a las maravillas toda clase de papeles, desde el Hoke Colburn de "Conduciendo a Miss Daisy" (1989) hasta el Carter Chambers de "Antes de partir" (2007), finalmente accedió al Eddie Scrap-Iron Dupris de "Million Dallar Baby" (2004), que le dio su primer Oscar como secundario.

Su papel en la nueva película de Clint Eastwood es la quinta nominación del actor a la dorada estatuilla y la tercera en la categoría principal. No se sabe si los votantes de Hollywood estarán dispuestos a votar por él en mayoría, pero siempre hay esperanzas.

Carey Mulligan: nominada como mejor actriz por "Enseñanza de vida", representa a una joven de 17 años que vive en los tranquilos suburbios londinenses con su familia. En plena cultura de los 60, su mundo se tambalea después de conocer a David (Peter Sarsgaard), un conductor de 35 años, quien comenzará a cortejarla con cenas elegantes, clubes y viajes y pondrá en peligro su futuro en la Universidad de Oxford.

La londinense Mulligan, de 24 años, es la más joven de las nominadas a mejor actriz. Su personaje es frágil, una chica sumisa que complace a sus padres entregándoles unos registros escolares impecables.

Con nocturnidad y alevosía la niña dócil se convierte en mujer subversiva. Seducida por un treintañero, sucumbe a las tentaciones de la vida bohemia, la poesía francesa y los restaurantes exclusivos.

Mulligan regala una actuación sobria sin escatimar matices; con detalles tan sutiles como irrebatibles, orienta la evolución de un personaje poderoso. A su edad, llegar a una nominación es desde ya un premio significativo.

Gabourey Sibide: tiene 26 años y el filme "Preciosa", de Lee Daniels, es su debut en la pantalla grande, aunque la actriz, de origen afroamericano no posee una figura que encaje en las pretenciones de Hollywood.

La candidata a mejor actriz de 2009 tiene empero una enorme exposición a través de la TV y se ha caracterizado por su desparpajo al contestar entrevistas periodísticas en las que ha llegado a invitar socarronamente a algún cronista a pasar a mayores.

Sidibe fue elegida para el filme en menos de 48 horas, después de una ardua búsqueda entre muchas candidatas para el papel de esa chica menor de edad, desaforada y llena de hijos. Es que su persona se acercaba bastante al personaje. ¿Pero qué puede pasar en el futuro, cuando tenga que adaptarse a otras criaturas?

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